domingo 14 de agosto de 2011

No me cabe el cielo en los ojos

intenté meterlo y los bordes de las nubes rozaban con mis pupilas empujándolas un poco y causándome escozor.

viernes 27 de mayo de 2011

El viernes no se siente él mismo.

Porque quise tomarme este día para hacer lo que más me gusta: Nada.
Quería empezar el día, en una especie de bienvenida a las vacaciones, llevar la bicicleta a que le inflaran las llantas, dar una vuelta y volver a desayunar y bañarme y después bla bla...Apagué la alarma. Me desperté a las 1130am.
Entonces ya no quería salir y después de la siesta que tomé hasta las 4(después de mi opípara ración de ajiaco), me desperté en una soledad muy provechosa, el silencio por un lado, propiciatorio para mi concentración, por otro, la ilegalidad de no ser observada.
Al intentar escribir, encontré otra gran Nada.
Entonces leí, y todo cobró sentido. CRÓNICAS: FERNANDO MORA MELÉNDEZ LECTOR MOROSO.
Mis ojos pasaron por esas letras como esperando el veredicto de un juez, segura de la condena, ya había leído esto una vez y no puedo evitar erizarme la piel recordando mi niñez, llena de ficción, pero real pasión por estos relatos, como me refugiaba en seres de papel pero de tamaños colosales en mi imaginación, alejándome del mundo social obligatorio de una niña de 13/14/15/16 años dentro de una ciudad como Medellín.
En realidad todo se remonta a más atrás, los canticuentos, los hermanos Grimm, y mi colección de libros verdes, secreta, de cuentos raros.
Perros con ojos de tamaño de platos, gatos negros en casas millonarias, seres diminutos que vivían en botas, y carritos que cobraban vida cuando los niños se iban.
Después Harry Potter, El Señor de los Anillos, Narnia, y la llegada respectiva al cine de cada uno de ellos. Click, conectaron los dos mundos que ahora son mi presente y espero mi futuro.

Ahora estoy lista para leer una ficción que se asemeje más a la realidad, una ficción de personajes construido en bases de la vida humana. Siempre llevo en el corazón estos personajes, dragones, elfos, hobbits, magos, 4 reyes de una isla desconocida, etc. Pero lo doy paso a relatos como los de Fernando Mora, su palillo de dientes, y como prueba de que el destino es como un plano cartesiano, me cruzo con este llamado "La ilusión del viernes"....